¿Cómo Divorciarte Lo Más Pacíficamente Posible?

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Por: Magali Jazmín Esquivel Alvarez.

 

No existe un divorcio agradable y rara vez es tan amistoso como se espera. Se experimentan muchas pérdidas cuando termina una relación, tales como la casa, la seguridad, las finanzas, la comodidad, la intimidad, etc., y estas son sólo algunas.

 

Sin embargo, existen algunas estrategias que las parejas que se separan pueden aprender, para hacer que la ruptura de la relación sea pacífica y sin estrés, en la medida de lo posible. En la búsqueda de estrategias eficaces para lidiar con la pérdida y el dolor, la pareja puede encontrar una vía eficaz para facilitar el proceso y llegar a un resultado pacífico.

Pasos

1)  Ante todo, hazle frente al aspecto emocional de la ruptura.

El divorcio es un etapa de mucho dolor emocional y de cambios enormes. Pudiste haber hecho todo lo posible para evitar el divorcio, sólo para que terminara en un final evidente. Si para ti es muy difícil buscarle solución a los cambios y a los sentimientos de pérdida emocional, es importante que busques ayuda con alguien neutral; esto te ayudará a luchar contra la pérdida de confianza, respeto y afecto dentro de la relación. Aprender las estrategias para hacerle frente te ayudará a resistir el dolor y las pérdidas. Los problemas emocionales que puedes encontrar incluyen:

  • Puede ser muy traumático aceptar que te hayan rechazado o reemplazado. Esto te deja sentimientos de abandono y afecta la autoestima, especialmente cuando eres la persona a quien han abandonado.
  • Hay que deshacerse de los sentimientos de ira y de resentimiento para poder recuperar la vida de soltero de nuevo.
  • Una sensación de vacío te puede agobiar cuando mires hacia el futuro. La preocupación dominante sobre si alguna vez volverás a compartir la vida con alguien es natural, pero puede confundir tu capacidad de recuperación.
  • Puedes sentirte herido, a veces muy profundamente y otras veces, sin ganas de compartir ninguna emoción con nadie. Tu sentido de confianza puede destruirse.

2)  Intenta ver el lado positivo de tener que lidiar con los abogados y con los tribunales.

Aunque esta parte del divorcio puede ser estresante, una vez que se termina, le provee al proceso de divorcio algunos beneficios palpables. La pareja ya se separó legalmente de sus obligaciones con el otro. Además, la seguridad en cuanto a los bienes que surge del proceso legal puede resolver el desorden que crean los lazos emocionales. Como parte de hacerle frente a los aspectos legales del divorcio, las siguientes consideraciones te ayudarán a llevar un proceso más pacífico:

  • Conoce tus derechos legales. Es muy importante que conozcas tus derechos y cómo hacerlos valer en relación con la resolución sobre la propiedad, subsidio y custodia. El conocimiento de esto te puede ayudar a mantenerte con tranquilidad y seguridad de lo que está sucediendo.
  • Busca un abogado que sea de tu agrado. No te conformes con el primer abogado si no es de tu agrado. A veces la tensión del divorcio puede emparejarse con la irritación causada por las payasadas del abogado, así que, asegúrate de que esta persona sea de tu agrado antes de contratarla. Cuanto más agresiva y ambiciosa sea la actitud del abogado, menos amigable será el proceso de resolución; así que, mantén eso en mente cuando escojas un abogado.
  • Considera la posibilidad de un divorcio muto sin abogados. Reconoce que el interés de un mal abogado de divorcios es sumergirte diplomática y calmadamente en una guerra. Los divorcios son en gran parte un cliché; incluso si escribes en la búsqueda de Google la frase “separación y divorcio para” verás los resultados que dicen “separación y divorcio para dummies”.

Desafortunadamente, si tienes hijos, el divorcio puede ser muy complicado si no contratas un abogado. A los buenos abogados de divorcio no les interesa sumergirte en una guerra. Ellos ganan más dinero a largo plazo, ya que te proporcionan un servicio rápido y de calidad, que te deja feliz y dispuesto a recomendarlos con tus amigos, familiares e incluso con personas completamente desconocidas. Aunque leer sobre cómo funciona el divorcio es buena idea, recuerda que los libros como “Separación y divorcio para dummies” están dirigidos a un mercado más general; no son específicos para ciertas regiones. Si tú y tu cónyuge llegan a un acuerdo para cada aspecto del divorcio, puedes hacer tu propio papeleo usando un formulario que puedes encontrar en Internet, pero debes de pagarle por lo menos una hora al abogado para que te lo revise. Hacer esto te puede ayudar a no perder el tiempo, ya que el abogado te señalará errores pequeños que podrían impedir que el juez firme la sentencia. Si tienes hijos, la situación es aún más complicada porque existen numerosos requisitos adicionales que el Estado te puede imponer, los cuales un abogado puede asegurarse de que los llenes y que lo hagas apropiadamente. Pagarle una hora a un abogado para que revise los documentos es mejor que pasar 2 horas en un tribunal, sólo para que el juez te diga que hay un error en la sentencia y que no te puede decir cuál es, porque eso sería darte asesoramiento jurídico y tiene prohibido hacerlo.

3)  Evita el rencor cuando dividan los bienes.

Esto crea una gran tristeza, ya que cada parte siente que le están robando y esto genera discusiones en cuanto a quién le pertenece cada cosa. La mayoría de las parejas tienen problemas para ponerse de acuerdo sobre qué debe recibir cada quién. Lo ideal sería que las parejas se concentraran en crear una nueva vida y un nuevo ambiente sin recuerdos del matrimonio anulado. Esta idea los ayudará a no pelear por objetos que les traerán recuerdos y dolor del antiguo matrimonio.

  • Ten todos los datos y cifras a la mano para ayudarle al abogado a construir un buen caso financiero y a convencer a tu cónyuge sin involucrar discusiones y supuestos. Usa recibos, evidencia documentada y otras fuentes de información confiables para respaldar tus demandas. Esto puede incluir un historial financiero completo y por escrito del matrimonio, que refleje: los recursos que tienes, el valor estimado de la propiedad compartida, los bienes individuales y las obligaciones. Aunque esto pueda sonar calculador, no estás haciendo más que basarte en los hechos y los hechos son el mejor método para mantener al margen las emociones.
  • Deja que tu cónyuge escoja los artículos que quiera llevarse de la casa. Te sorprenderá lo poco que hay que discutir para dividir las pertenencias de una casa cuando dejas que tu cónyuge escoja lo que quiere. Para muchas parejas, es evidente que siempre hubo divisiones en la casa, tales como “lo suyo y lo mío” y es al discutir que estas divisiones evidentes se usan como armas para herir al otro. Evita que eso suceda dándole a tu cónyuge la oportunidad de llevarse lo que quiera. Sus sentidos de responsabilidad y de culpa participarán en la selección ¡y lo harán a favor tuyo!
  • Lanza una moneda para saber quién se quedará con los objetos que ambos pagaron la mitad del precio. Esto se nivelará al final. ¿Tus pertenencias son tan valiosas que vale la pena angustiarse por ellas?

 

4)  Cuando hay hijos, decide cómo organizar la vida familiar.

“¿Quién tiene la custodia?” “¿Cómo se organizarán las visitas del padre con derecho de visita?” “¿Cómo se compartirán las responsabilidades paternas entre ambos?” Todos estos son temas importantes que deben resolverse. No es saludable para los hijos cuando los padres los usan como armas en contra del cónyuge. Los hijos no están protegidos en contra del conflicto y el rencor que hay entre los padres enojados. Pon a los niños en primer lugar y evita crear situaciones en las que los niños estén atrapados emocionalmente por su lealtad a ambos padres.

  • Ten cuidado con la transferencia de abuso emocional hacia un niño por parte de un padre abusivo. No lo hagas ni dejes que tu cónyuge lo haga. Algunas señales son: “si me amaras, decidirías vivir conmigo”; esta es una manipulación clásica y cuando la usas con los hijos, es desagradable y los pones en un lugar donde no pueden complacer a nadie con su respuesta.
  • Emplea los servicios de un consejero o mediador para determinar las disposiciones de custodia si sientes que no puedes hacerlo sin ayuda. Si el tribunal tiene que aceptar las disposiciones de custodia, o si de todas formas terminarán en un tribunal, los padres que ya estén haciendo su mayor esfuerzo impresionarán a la corte por su trabajo en equipo y por darle prioridad a las necesidades de sus hijos.
  • Prepárate para probar algunos sistemas antes de escoger el idóneo para ambos. Posiblemente no podrán saber cuál será el idóneo hasta que hayan probado diferentes acuerdos. Hay que tener en cuenta las opiniones de los hijos también.
  • Para lograr una transición más pacífica, ambos deberán prepararse para compartir las decisiones mayores sobre el bienestar de los hijos y para seguir interactuando entre sí en la vida de los hijos.

5)  Ocúpate apropiadamente de los cambios en la comunidad.

La mayoría de parejas que se divorcian tienen que dejar un grupo de amigos y colegas para unirse a otro grupo. Los amigos en común del matrimonio anterior, por lo regular tienen que escoger de qué “lado” están. Afronta las pérdidas con madurez, sabiendo que algunas de estas amistades, como el matrimonio, nunca debieron existir. Esto puede ser una gran pérdida para muchas personas que han valorado las amistades establecidas y el sentido de pertenencia que una vez compartieron. Sin embargo, ser realista con las relaciones puede ayudarte a suavizar la transición.

  • No esperes que tus amigos escojan un bando. Si no hablas mal de tu ex cónyuge, ellos no tendrán nada malo de qué hablar tampoco. Si les aseguras que el divorcio fue amistoso y que aún son amigos, a veces, esto podría disminuir la tensión con los amigos (siempre que lo que digas sea cierto). Igualmente, no toques el tema de tu cónyuge para nada; esto interrumpe la conexión entre tú y tus amigos y permite que todos sigan adelante.

6)  Aprende a recuperar el sentido de ti mismo como individuo.

Esta parte se caracteriza por intentar verte como individuo de nuevo, en lugar de verte como parte de una pareja. La reacciones intensas de rechazo, ira, negociación y dolor hay que reemplazarlas por sentimientos de aceptación.

  • Date tiempo. Al principio probablemente te sentirás despedazado, vulnerable, destrozado, con baja autoestima y otras emociones, dependiendo de tu género, de si fuiste tú quien inició el divorcio o no, y de lo que haya sucedido en el transcurso del divorcio. Para algunos, puede existir una sensación ¡absoluta de alivio! Cualesquiera que sean los sentimientos, adaptarse a una nueva vida requiere tiempo y formación de nuevas rutinas y hábitos.
  • Para mantener tu paz interna, evita culparte. Las relaciones requieren de dos personas y el consentimiento y la participación de ambos. Si tratas de culparte por lo sucedido, te sentirás culpable, enojado y desamparado. La culpa es una emoción inútil y cuando está relacionada con el final de un matrimonio, simplemente te lastima. Acepta que el matrimonio ha terminado y que ahora hay cosas nuevas que hacer en la vida, como encontrar una nueva motivación.
  • Toma clases de yoga, meditación o artes marciales para darte la oportunidad de desarrollar tu concentración interna y para aliviar el estrés.

7)  Aléjate de todos los aspectos que tengan que ver con la ruptura de la relación.

Sigue adelante para redescubrir tu propia individualidad. Esto se conoce como la separación central, la etapa cuando la persona empieza a sentirse completa de nuevo. En esta etapa, necesitarás tener en la mente reglas claramente definidas acerca de cualquier interacción futura con tu cónyuge para mantener la paz. Algunas de estas reglas (aunque dependen de ti) son:

  • Tratar las interacciones futuras de forma profesional, como si estuvieran negociando. ¿Aún tienen que hablar por el bien de los hijos? Actúa como si estuvieras en una reunión de negocios en el trabajo, siendo el bienestar de los hijos el negocio en cuestión.
  • Ponle fin a cualquier conversación con tu ex cónyuge cuando se vuelva un encuentro de gritos o cuando te interrumpa constantemente. Explícale que hablarán de nuevo cuando todos se hayan calmado. Déjale en claro que también les pondrás fin a reuniones posteriores cuando tu ex cónyuge interrumpa o explote.
  • Nunca uses a los hijos para enviarle información a tu ex cónyuge. Usa correos, ya sea electrónicos o no. Evita los mensajes de texto; estos son muy personales, íntimos y muy cercanos.
  • Despersonaliza todas las comunicaciones. Mantén tus argumentos simples (puede ser de mucha ayuda escribir los argumentos de discusión primero) y todo lo demás neutral.
  • Corta los vínculos. No le pidas a tu ex cónyuge consejos, ayuda, conocimientos o cualquier cosa por el estilo, a menos que no tengas opción en un entorno laboral. Busca asesoramiento con otras personas, como con tu contador, tu médico, tu abogado, tus ayudantes remunerados del hogar o cualquier otra persona que esté relacionada con la profesión de tu ex cónyuge o con su tipo de trabajo.
  • Si necesitas más dinero para los hijos, resuélvelo con tu ex cónyuge como si fuera una propuesta de trabajo y no ruegues, llores, manipules o te hagas la víctima.

Consejos

  • A veces los consejos de amigos y profesionales pueden ser de mucha ayuda, pero otras veces pueden empeorar la situación. Prepárate para seguir usando tu propio juicio para lo que es probable que produzca resultados más pacíficos y amistosos.
  • Busca un abogado que sea cuidadoso, de apoyo y colaborador. Por otro lado, ten en cuenta que a tu cónyuge puede no parecerle de esta forma tu abogado y el de tu cónyuge puede no parecerte así a ti, pero los abogados están allí para ayudar a sus clientes y no a la contraparte; así funciona el sistema acusatorio. Si se convierte en una verdadera molestia, será mejor que te lleves a tu cónyuge a un lado para hablar sobre las tácticas de los abogados, y luego les informen a sus abogados respectivos y les pidan que bajen el tono de su posición de ataque. Esto puede aliviar la tensión para ambos.
  • Recuerda hablar sobre las cosas, porque hablar es mejor que la violencia.

Advertencias

  • Si sientes ganas de suicidarte durante el proceso de divorcio, busca ayuda inmediatamente. Esta es una etapa difícil, pero no vale la pena quitarse la vida.
  • Si la comunicación es nula durante el divorcio, las cosas pueden ir desde el deseo de que sean razonables y amigables, hasta convertirse completamente en desagradables y persistentes. Es fácil caer en esta espiral negativa, como resultado de tus propias emociones negativas. Sin embargo, haz tu mejor esfuerzo para apartarte de las tácticas despreciables. Una forma útil sería contratar a un mediador, especialmente en relación con la división financiera y de propiedades. Esta persona neutral puede eliminar gran parte de la emoción, el cansancio y la ira, y puede acercarse a ambos sin tener preferencias.

Cosas que necesitarás

  • Un buen abogado
  • Un lugar donde puedas retomar fuerzas
  • Listas de pensamientos, ideas y puntos de discusión

 Fuentes:

Adaptado de: Marriage Guidance, Facilitative couples counselling. Study guide, University of South Africa, University Press, Pretoria 2010.

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